Sonó el teléfono móvil y Sonia lo cogió y descolgó.
- ¿Quién es? –dijo Sonia.
- Soy yo, Luna.
Sonia, notó la voz de Luna muy apagada y le preguntó:
- ¿Qué te pasa?
- Es Aarón, -se escucha un pequeño llanto- era verdad, ya te lo dije, y tú me decías que no podía ser. Sabía que algo pasaba, hemos peleado, y se ha marchado.
- ¡Ay cariño! Tranquila, lo siento mucho, yo no lo creía posible, lo siento de verdad. ¿y sabes dónde se ha ido?
- No lo sé, dio un portazo y se fue, y llevo ya un rato llorando aquí.
- Tranquilízate por favor, vamos a hacer una cosa, voy a ir ahora mismo a buscarte y vamos a dar una vuelta, nos vamos a tomar un helado enorme y vamos a disfrutar de esta tarde de verano, y no me vale un no por respuesta ¿vienes no?
Luna titubeante aceptó y aunque no le apetecía para nada “disfrutar de esa tarde de verano”, tuvo que decir que sí auto convenciéndose de que era la mejor solución, intentar aclarar las ideas, o más bien hacer un lavado de memoria…
¿Qué he hecho para merecer esto? ¡Será capullo el niñato este! Me metí en el baño y decidí pegarme una ducha, quería empezar a desconectar antes de que llegase Sonia. Me quité la ropa y me puse bajo el chorro de agua, la puse hirviendo y miré al techo cerrando los ojos; las imágenes venían a mi cabeza era inevitable me sentía desgraciada y sucia, empecé de nuevo a llorar y con cierta fuerza apoyé mi cabeza en la pared, comencé a pegar golpes de rabia en el alicatado y perdiendo fuerza fui agachándome hasta colocarme en posición fetal en la bañera, el tapón estaba puesto y poco a poco subía el nivel del agua. Me quedé varios minutos así, como extraída de la realidad y logré quitarme las imágenes y centrarme en las sensaciones que llegaban a mi piel. El calor del agua me calmaba, y me sentía protegida, el agua que salía de la ducha salpicaba y chocaba con un de mis pechos, lo que conseguía que mi pezón se endureciera, empecé a sentirme a gusto y acabé por estirarme, sumergir el cuerpo por completo ahora que el agua estaba en un nivel ya alto y decidí quedarme allí unos minutos.